UN FILM ÚNICO, DISTINTO SOBRE EL PODER Y LA DESIGUALDAD SOCIAL, SOBRE LA LIBERTAD Y SOBRE LA PATERNIDAD.
Este es un debut que no lo parece, pues el trabajo de dirección es soberbio y ”La niña del Sur salvaje' alcanza unos niveles de intensidad no aptos para todas las paciencias. Benh Zeitlin, que firma una propuesta de belleza incontestable, acaricia los límites: todas las variables persiguen la épica (música, sonido, montaje), su historia adquiere los tintes de la leyenda más increíble jamás contada, fugas al fantástico incluidas, y el crescendo emocional es constante.
“La niña del Sur Salvaje' es pura vehemencia, puro arrebato. Y ante un impacto así, las reacciones más naturales son la huida (no entrar en la propuesta supone darse de bruces con un ejercicio de estilo grandilocuente) o la entrega más absoluta. Zeitlin muestra las cartas de la exaltación desde el primer segundo, y comprarlas supone entrar en un asombroso cuento sobre la infancia. Ambientada en un paisaje postapocalíptico en el Mississippi, y centrada en los esfuerzos de una niña para recuperar el afecto de su padre (la dirección de actores es extraordinaria), “La niña del Sur Salvaje’ es una preciosa y desgarradora fábula sobre el descubrimiento prematuro del dolor y una encendida defensa de la libertad personal incluso (he aquí el punto más valiente del film) cuando roza la locura.
Fotograma – España.
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